¡ EL PODER DE LA ALABANZA !
El llamado de Dios no es nada fácil, trae persecución y lágrimas pero Pablo y Su acompañante nos enseñan que en medio de las pruebas e injusticias tenemos que soltar una alabanza la cuál hará que el infierno se confunda, las tinieblas retrocedan y que la gloria de Dios descienda y se desborde de tal manera que los que te rodean sean bendecidos.
SUELTA UNA ALABANZA EN MEDIO DEL DOLOR, PUES TÚ DIOS SE MUEVE EN MEDIO DE ELLA !
Hechos 16:23-34

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