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Las pruebas no llegan para destruirnos, sino para formarnos.

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La prueba es como el fuego al oro: revela lo que hay dentro. Cuando todo va bien, es fácil decir “confío en Dios”. Pero cuando el camino se oscurece, ahí se revela la verdadera fe. La prueba produce paciencia. La paciencia no es simplemente “esperar”, sino aprender a permanecer firme sin rendirse, sin amargarse y sin perder la confianza. Es la capacidad de sostener la fe mientras Dios trabaja en silencio. La paciencia nos perfecciona. No significa que nos hace perfectos sin errores, sino maduros. La paciencia pule el carácter, quebranta el orgullo, fortalece la fe y nos hace más parecidos a Cristo. Muchos quieren la promesa, pero pocos aceptan el proceso. Sin proceso no hay crecimiento. Sin presión no hay formación. Dios no desperdicia tus lágrimas. Cada prueba está construyendo algo eterno en vos. Tal vez hoy estás en medio de una situación difícil. No la veas como castigo. Mírala como taller. Dios está trabajando en tu carácter, en tu fe y en tu esperanza. Porque después de la pacien...

🟢👉“La amargura ata tu corazón, pero el perdón libera.”

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  La amargura es como una raíz silenciosa. No hace ruido al principio, pero va creciendo por dentro. Empieza con una herida no sanada, una palabra que dolió, una traición, una injusticia. Y si no la tratamos, se convierte en una cárcel invisible. La amargura ata porque: Te hace revivir el dolor una y otra vez. Te endurece el corazón. Te roba la paz. Te cambia el carácter sin que lo notes. Creemos que al no perdonar estamos castigando al otro… pero en realidad nos estamos encadenando a lo que pasó. En cambio, el perdón no significa justificar lo que hicieron. Tampoco significa que no dolió. Perdonar es decidir soltar la deuda. Es decir: “No voy a permitir que esto controle mi vida.” El perdón libera porque: Te devuelve la paz. Te sana por dentro. Te permite avanzar sin cargar el pasado. Te hace parecerte más a Cristo. Jesús, aun siendo inocente, perdonó desde la cruz. Y si Él pudo perdonar lo imperdonable, también puede darte la fuerza para hacerlo. La pregunta no es si la herida fu...

🟢👉Obedecer a Dios no te quita nada, te posiciona.

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  Dios honrará tu obediencia Vivimos en una generación que aplaude lo visible, lo viral y lo inmediato. Pero Dios trabaja en lo secreto, en lo silencioso, en esas decisiones que nadie ve… pero que cambian destinos. La obediencia no siempre es fácil. A veces implica decir “no” cuando todos dicen “sí”. Implica esperar cuando quieres correr. Implica mantenerte firme cuando otros se burlan. Pero cada acto de obediencia es una semilla sembrada en el cielo. En la Biblia vemos que la honra no viene por talento, sino por obediencia. David fue ungido rey no por su apariencia, sino por su corazón dispuesto a obedecer. José pasó por procesos injustos, pero su fidelidad lo llevó al palacio. Daniel decidió no contaminarse, y Dios lo levantó delante de reyes. La obediencia puede parecer pérdida en el momento… pero siempre termina en honra. Tal vez hoy nadie reconoce tu esfuerzo por hacer lo correcto. Tal vez sientes que obedecer te cuesta amistades, oportunidades o popularidad. Pero Dios...