¿Cuántas lágrimas pueden esconderse detrás de una persona que parece estar bien?
Algunas heridas no tienen palabras. Hay quienes aprenden a guardar sus emociones porque sienten que nadie comprenderá completamente aquello que llevan dentro. Para un niño, adolescente o adulto que ha vivido la pérdida de sus padres, la soledad puede aparecer incluso en medio de otras personas. La Biblia muestra repetidamente que Dios escucha el clamor de quienes atraviesan momentos de angustia. No ignora las lágrimas ni considera insignificantes los sentimientos de quienes sufren. “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.” — Salmos 34:18 (RVR1960). Esto no significa que el dolor desaparezca automáticamente, sino que podemos encontrar un espacio de esperanza al reconocer que nuestras emociones pueden ser llevadas delante de Dios. A veces, comenzar a sanar implica reconocer lo que sentimos, hablar con personas de confianza y permitirnos recibir apoyo. Nadie debería sentirse obligado a cargar su historia completamente en silencio. ...