LA MUJER SAMARITANA: EL PESO DE LA VERGÜENZA Y LA BÚSQUEDA DE AMOR EN EL LUGAR EQUIVOCADO....
Hay una sed que el agua física no puede saciar. Es la sed profunda de ser vistos, valorados y amados de verdad. Y cuando esa necesidad no está cubierta, el ser humano es capaz de beber de cualquier fuente, por más tóxica que sea, con tal de sentir un poco de alivio. El problema es que, cuando buscamos llenar ese vacío en los lugares equivocados, terminamos acumulando un historial de fracasos y rechazos que nos llena de vergüenza y nos obliga a escondernos del mundo. Esa es la biografía no escrita de una mujer que aparece en el capítulo 4 del Evangelio de Juan. La Biblia ni siquiera menciona su nombre, pero nos da un detalle geográfico y temporal que revela toda su tragedia psicológica: ella iba a sacar agua del pozo de Jacob al mediodía. En el Medio Oriente, nadie en su sano juicio iba a buscar agua bajo el sol abrasador de la sexta hora. Las mujeres del pueblo iban juntas muy temprano en la mañana o al caer la tarde, para evitar el calor y aprovechar para socializar. Pero esta mujer i...