馃敶"Que el tiempo de Dios sea mi reloj, y su voluntad sea mi camino cada d铆a"
No es solo una declaraci贸n, sino una rendici贸n consciente al ritmo divino y a la gu铆a soberana de Dios.
Reflexionar sobre esto es reconocer que nuestro reloj humano muchas veces se adelanta por ansiedad o se atrasa por temor, pero el tiempo de Dios siempre es perfecto. 脡l no llega tarde ni se equivoca en los momentos. Cuando permitimos que su tiempo sea nuestro reloj, aprendemos a esperar con paciencia, a confiar en medio de la incertidumbre y a descansar sabiendo que 脡l tiene el control.
Por otro lado, desear que su voluntad sea nuestro camino cada d铆a implica renunciar a nuestros propios planes para caminar en obediencia. No es f谩cil, porque muchas veces queremos que Dios bendiga nuestros caminos en lugar de buscar los suyos. Pero solo en su voluntad hay paz, prop贸sito y verdadera direcci贸n.
Esta frase es una oraci贸n sencilla pero poderosa. Es decirle al Se帽or cada ma帽ana:
"Gu铆a mis pasos con tu voluntad y ens茅帽ame a vivir al ritmo de tu gracia, sin adelantarme ni quedarme atr谩s."

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