🟢👉“La amargura ata tu corazón, pero el perdón libera.”


 


La amargura es como una raíz silenciosa. No hace ruido al principio, pero va creciendo por dentro. Empieza con una herida no sanada, una palabra que dolió, una traición, una injusticia. Y si no la tratamos, se convierte en una cárcel invisible.
La amargura ata porque:
Te hace revivir el dolor una y otra vez.
Te endurece el corazón.
Te roba la paz.
Te cambia el carácter sin que lo notes.
Creemos que al no perdonar estamos castigando al otro… pero en realidad nos estamos encadenando a lo que pasó.
En cambio, el perdón no significa justificar lo que hicieron. Tampoco significa que no dolió. Perdonar es decidir soltar la deuda. Es decir: “No voy a permitir que esto controle mi vida.”
El perdón libera porque:
Te devuelve la paz.
Te sana por dentro.
Te permite avanzar sin cargar el pasado.
Te hace parecerte más a Cristo.
Jesús, aun siendo inocente, perdonó desde la cruz. Y si Él pudo perdonar lo imperdonable, también puede darte la fuerza para hacerlo.
La pregunta no es si la herida fue grande.
La pregunta es: ¿vas a vivir atado o vas a vivir libre?
Hoy puedes elegir.
Soltar no es perder… es ganar libertad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

✍️ "Frases cristianas para desear un feliz cumpleaños"

TARJETAS Y FRASES PARA EL DIA DE LA MADRE.